¿Qué es un cronógrafo?
Relojes, medidores de tiempo, cronómetros, cronógrafos. Palabras que nos parecen muy similares entre sí pero que, en realidad, encierran características técnicas muy diferentes. Para todos, el reloj es un accesorio, de muñeca, de pared, de mueble, de bolsillo, útil porque permite saber siempre qué hora es. Pero también puede ser mucho, mucho más. Hoy descubrimos juntos qué es un cronógrafo, de manera sencilla y adecuada para todos.
¿Reloj o mucho más?
Lo primero que hay que decir es que un cronógrafo no es propiamente un reloj, sino una funcionalidad adicional del mismo, definida, en el argot, como 'complicación'. Se trata de una adición técnica especial que permite medir e indicar el tiempo transcurrido en un período delimitado. Para los profanos, una especie de cronómetro.
Entonces, ¿qué es un cronógrafo? Sirve no solo para medir el tiempo, sino también (y sobre todo) la velocidad.
¿Cronógrafo o cronómetro?
Cronógrafo y cronómetro son dos palabras derivadas del griego antiguo. La primera indica el trazado gráfico del tiempo, es decir, la medición de intervalos breves, no necesariamente asociados a un reloj. El cronómetro, en cambio, no es más que un medidor de tiempo.
Por lo tanto, un cronógrafo es por naturaleza también un cronómetro.
En los cronógrafos, de hecho, es posible iniciar, poner a cero y detener una aguja como se prefiera, para calcular el tiempo en un intervalo preciso. Normalmente, sirve para medir los tiempos con gran precisión. En los modelos más avanzados, es posible medir también las centésimas de segundo.
En detalle
Las esferas
Seguramente habrás notado que, en los cronógrafos, hay dos o tres contadores adicionales en la esfera. Sirven precisamente para medir con extrema precisión horas, minutos y segundos.
El tiempo se indica con agujas especiales.
¿Cómo se usa?
A pesar de su mecanismo complejo, los cronógrafos modernos son muy fáciles de usar. Por convención, presentan dos botones. Uno arriba, a las 2 en punto, la aguja central comienza a medir el evento, así como los diferentes contadores presentes. Para terminar la medición, basta con presionar nuevamente el botón.
El segundo botón, más abajo, en correspondencia con las 4 en punto, pone a cero todos los contadores.
Simple, pero eficaz.
Las adiciones
En algunos cronógrafos, definitivamente particulares y únicos en su género, también está presente la frecuencia taquimétrica, es decir, los metros recorridos por segundo. En los años 20, a menudo se incluía también la frecuencia cardíaca o pulsométrica, con gran favor de las enfermeras de la época.
Un viaje al pasado
Es curioso saber que el primer cronógrafo fue inventado en 1816 por el relojero Luis Moinet, con fines astronómicos. Su mecanismo tan innovador se apoyaba en rubíes y estaba completamente sumergido en aceite. El primer cronógrafo moderno, con un uso similar al actual, data de unos 60 años después.
Espero que esta breve guía haya contribuido a aclarar un poco la extraordinaria diferencia entre un reloj "simple" y el mundo tecnológico y avanzado de los cronógrafos. Quién sabe qué nos deparará la tecnología en el futuro en el campo de la relojería. Sin duda, podemos decir que siempre tenemos el tiempo al alcance de la muñeca.


