Joyería y aspecto físico
El gusto personal, el color de la ropa o la combinación con otro accesorio no siempre son el camino correcto cuando se trata de joyas. También es bueno tener en cuenta todos los factores físicos que nos caracterizan, para permitir que nuestros bijoux sean valorados al máximo... ¡sin sufrir por ello!
Descubramos entonces juntos cómo combinar mejor joyas y aspecto físico!
Joyas y aspecto físico
Constitución
Físico delgado y esbelto
Para un físico delgado, hay que evitar totalmente las joyas demasiado grandes, que te harían desaparecer. Mucho mejor optar por algo discreto y sofisticado, en colores neutros o pastel. ¡Libre uso de gargantillas y puntos de luz!
Físico curvilíneo
Para los físicos un poco más robustos y curvilíneos, apostar por maxi collares que lleguen a la cintura es el camino correcto. Mejor evitar joyas demasiado llamativas, prefiriendo el brillo y el detalle.
Altura
¡La altura también juega su papel! Para una persona muy alta, sería mejor evitar las joyas largas y colgantes. Mejor optar por collares tipo gargantilla y pendientes pequeños. Por el contrario, para las personas más bajas, libre uso de collares largos y pendientes importantes. ¡El truco es crear un juego entre los volúmenes!
Cabello y tez
Para quienes tienen cabello oscuro o tez oscura y oliva, las joyas coloridas son imprescindibles. Perfectas para cada estación, sabrán dar luminosidad a tu atuendo. ¡Pero atención a los reflejos y subtonos! Para cabellos tendientes al rojizo o dorado, quizá con un subtono amarillo, están bien las joyas de oro amarillo y oro rosa. Para cabellos y rostro con reflejos más blanquecinos o rosados, mejor optar por los colores fríos de plata y oro blanco.
Para quienes tienen cabello claro y una tez más pálida, mejor optar por colores pastel, delicados y frescos. ¿Y el metal? ¡El oro gana a todos, para dar vitalidad!
Forma del rostro
Para un rostro redondo, están prohibidos los aros y las formas redondeadas. Mejor optar por joyas colgantes y delgadas.
Para los rostros de forma ovalada, mejor evitar las longitudes. Elijan pendientes pequeños, también colgantes, y collares tipo gargantilla.
El rostro en diamante o en triángulo invertido ama contrastar con modelos de aro o pendientes tipo candelabro.
El rostro cuadrado o rectangular, en cambio, prefiere las formas redondeadas, que suavizan los contornos angulosos.
En resumen: la conciencia del propio cuerpo debe tomarse en cuenta también al elegir los accesorios. Al fin y al cabo, las joyas sirven precisamente para esto: ¡para realzar toda nuestra belleza y singularidad!
¡Nos vemos aquí, muy pronto, para el próximo artículo!