Ir al contenido

Carrito

Tu carrito está vacío

🎁 RECIBE UN 15% DE DESCUENTO

Suscríbete para recibir promociones, novedades y actualizaciones sobre nuestros productos. Al suscribirte aceptas el tratamiento de datos con fines de mercadotecnia. Lee la información.

Grabado: un arte del pasado

El grabado es un arte que proviene del pasado. Partiendo de esta premisa, es innegable que las joyas realizadas en oro, si están grabadas, a menudo adquieren aún más encanto. No solo al tacto, sino también a la vista: gracias a los grabados, se pueden crear efectos de claroscuro que hacen que una joya sea realmente única. Marco Bicego lo sabe bien y ha elegido utilizar esta técnica refinada, llamada “bulinatura”.

Grabado: de qué se trata

En el mundo de la orfebrería, la técnica del grabado consiste en crear dibujos sobre la superficie de oro de las joyas trazando algunos surcos finos. Para realizarlos, se utiliza la antigua herramienta del buril, es decir, una pequeña barra de acero templado, provista de un mango de madera y una punta afilada, creada especialmente para retirar una viruta de metal. Por supuesto, la profundidad del grabado depende justamente del tamaño de la punta del buril: según esta se pueden obtener diferentes formas, siluetas y anchuras en la bulinatura. En resumen: un proceso totalmente manual que sirve para crear joyas y accesorios realmente únicos.

La historia del grabado

Adornar los accesorios mediante el grabado es una técnica antigua, siempre ligada al arte orfebre. Se aplicaba ya en los anillos de oro del arte minoico del 1700 a. C., pero también en las representaciones de los anillos de la Grecia clásica y en las escenas impresas en accesorios de mesa del Imperio Romano. Medallones, hebillas y anillos siempre han sacado a la luz esta técnica, que sin embargo fue realmente redescubierta en el Renacimiento, convirtiéndose en un símbolo de particular perfección artística.
En los detalles entrelazados de trama de los ornamentos más lujosos del Renacimiento nace la intención de utilizar el buril como herramienta capaz de crear verdaderas obras de arte, hechas también de reflejos de luces y sombras.

Hoy: la bulinatura de Marco Bicego

Hoy existe un instrumento particular, el buril de líneas finas, que permite obtener, sobre la superficie metálica, el efecto visual y táctil de la seda, con efectos particularmente similares a pequeños y finísimos arañazos.
Por supuesto, cada artesano posee un estilo y una mano únicos e inimitables, fruto de años y años de experiencia. Esto hace que las joyas decoradas a mano sean aún más especiales, sobre todo si se utiliza el buril de líneas finas: la mano del artista influye en el efecto final de la joya.

Grabado: un arte del pasado

Es increíble pensar que esta técnica tan antigua continúe aplicándose con pasión y destreza también hoy en día, dejando de lado la tecnología en favor de la paciencia y la habilidad manual de los artesanos. Los Maestros grabadores utilizan el buril un poco como una pluma, con la que imprimen su firma en las joyas que realizan.

Con la intención de preservar la bulinatura, ligada al pasado y al amor por la imperfección, Marco Bicego ha elegido realizar sus joyas, verdaderas piezas únicas, con la ayuda de esta técnica, permitiendo que las joyas nos hablen precisamente a través de los detalles más pequeños. Para Marco Bicego, los surcos creados por el buril del Maestro grabador crean una joya hermosa de ver, pero también capaz de poseer un fuerte carácter distintivo, reconocible y único. Los expertos de la familia Ferro se enamoraron precisamente de este arte único cuando descubrieron las joyas de Marco Bicego.


Descubre también tú las joyas de Marco Bicego en Ferro Gioielli. Admira la delicadeza de las colecciones hechas en Italia y déjate guiar por nuestros expertos en el descubrimiento de la joya más adecuada para ti.