Un diamante es para siempre
No solo una frase hecha sacada de una película, sino también una gran verdad: un diamante es para siempre.
De hecho, se trata de una piedra preciosa extremadamente duradera, pero sobre todo de un bien refugio que no debe pasar a segundo plano. Hoy, junto a Calderoni y sus diamantes, descubriremos juntos todas las potencialidades de este mineral tan fascinante.
La empresa Calderoni
Calderoni es una empresa totalmente italiana, fundada en 1840 en Milán por Adone Calderoni. Rápidamente conquistó el título de la única verdadera joyería milanesa, fascinando a la aristocracia y a las Casas Reales de Europa. Hoy Calderoni forma parte de Damiani Group y promueve el Hecho en Italia en la creación de joyas de clase, que sean creativas, tradicionales, exclusivas y artesanales. Las piedras preciosas de Calderoni son seleccionadas con un cuidado especial, tanto que la singularidad de la marca ha llevado a Calderoni a ganar cuatro Diamonds International Awards, los Óscar de la joyería.
Los blísteres de diamantes y piedras preciosas, de los que hablamos hoy, son una de las ideas más particulares e innovadoras de la marca, útiles para un regalo valioso que pueda realmente satisfacer a todos.

Un diamante es para siempre: el Blíster
Calderoni propone unos blísteres muy particulares, en cuyo interior se encuentra un diamante o una piedra preciosa suelta. Una inversión para el futuro, una ocasión especial o un bien refugio: la marca de Damiani Group ha creado estos diamantes sellados pensando en la alternativa perfecta para todos aquellos que quieren hacer un regalo valioso, sin arriesgarse a caer en la joya clásica.
El valor en quilates de los diamantes en blíster es variado y adecuado para cada presupuesto: los diamantes sellados cuentan con certificación de GIA América y todas las piedras son de más de 0,30 quilates. Basta con unos cien euros para obtener un regalo valioso, muy brillante y perfecto para cualquier niño o joven que lo reciba.
¿En el futuro? Un bien refugio
Un diamante regalado hoy puede aumentar su valor con el paso del tiempo. Con Calderoni, por ejemplo, es posible usar los diamantes para crear joyas adecuadas a su gusto personal, o bien podrán revenderlos, aprovechando todo su valor económico. Además, la posibilidad de reventa es inmediata. En resumen: se trata de un regalo capaz de adquirir valor con el paso del tiempo, no solo desde el punto de vista sentimental, sino también desde el material.
Se trata de un verdadero bien refugio. Un diamante mantiene su valor prácticamente inalterado con el tiempo, además de ser la piedra preferida para llevar en cualquier ocasión. Es fundamental apostar por la compra de un diamante de alta calidad que pueda garantizar también una importante reubicación en el mercado, si se decidiera revenderlo.
En resumen: un diamante puede ser el regalo perfecto para nosotros y para quienes amamos. Un regalo que dura en el tiempo, adquiere valor y nunca es banal.
Para elegir el diamante adecuado para ustedes, pueden acudir a nuestros expertos, que les guiarán hacia el tipo más adecuado a sus necesidades.