Un tesoro en el cajón
Es bien sabido que las joyas antiguas tienen un valor inmenso. Pero, ¿alguna vez nos hemos preguntado cuánto puede valer realmente una joya de antaño? ¡Descubramos juntos si también tenemos un tesoro guardado en un cajón!
Joyas en subasta
Según la casa de subastas británica Bonhams, las joyas de época se revalorizan más que cualquier otro bien. No hay casa que lo impida: una joya de calidad ha ganado más del 80% sobre el valor de subasta en la última década. Un verdadero récord, considerando que las casas han aumentado solo un 47% en Gran Bretaña (¡y han disminuido en muchos otros países, incluida Italia!).
Qué épocas
Es importante precisar, sin embargo, que las joyas con tal valor en el mercado de subastas son las antiguas, especialmente si datan de los periodos de la Belle Époque (1890-1915) o del Art Déco (1920-1930). Los clásicos joyeles familiares, en resumen, que pudieron pertenecer a nuestras abuelas y bisabuelas.
Las marcas
El aumento de valor en las joyas funciona solo para joyas de calidad, especialmente para casas como Cartier, Bulgari, Van Cleef y Arpels, que son las más valoradas. Esto no quita que también las joyas de casas menores o artesanales, si se revenden, tengan un buen valor en el mercado.
Un ejemplo
Un descuido valorado en 83.188 dólares, el que tuvo una señora inglesa. La anciana revendió un collar que creía que era bisutería, valorado por Bonhams en la subasta: el collar resultó ser un ejemplar raro de Chanel, diseñado por Coco Chanel en persona y con una pequeña inscripción con el nombre de la diseñadora. ¡Un verdadero tesoro confundido con baratija!
El valor más importante
Hemos hablado de valor económico y dinero: es importante saber cuánto podrían rendirnos nuestros bienes en el mercado, claro. Pero también debemos recordar, sobre todo, el valor afectivo y personal de las joyas que poseemos y que nuestros antepasados nos han dejado. Quizá adquiridas con sacrificio, las joyas de nuestras abuelas son un importante testimonio de una época pasada, llenas de encanto y recuerdos. Por eso, ¡pensemos bien antes de poner a la venta nuestros tesoros!
¡Nos vemos aquí muy pronto, con muchas más curiosidades!