
Más rara que el diamante: la turmalina Paraíba
La naturaleza crea las gemas más bellas
Este es uno de los principios que Marco Bicego sigue con gran dedicación en la creación de sus joyas. Entre las gemas más apreciadas por la marca italiana destaca la turmalina, valorada especialmente en su fascinante versión Paraíba.Un milagro de la naturaleza
La turmalina es una gema extraordinaria, capaz de manifestarse en todos los colores del arcoíris. Sus matices son tan únicos y versátiles que la hacen perfecta para su uso en joyería, casi como si fuera una magia de la naturaleza. En la antigüedad, esta gema se consideraba símbolo de verdad y colaboración, con efectos positivos en la vida emocional.Según el color, la turmalina recibe distintos nombres: la versión azul se llama indigolita, la verde es la verdelita, mientras que la roja (del rosa al carmesí) es conocida como rubelita. La gema también puede tender hacia el violeta, convirtiéndola en una representación perfecta de la fuerza creadora de la naturaleza. A menudo se diseñan joyas únicas para resaltar esta maravillosa variedad cromática.
La Turmalina Paraíba: la más exclusiva
Aunque la turmalina existe en una amplia gama de colores, Marco Bicego tiene un cariño especial por la turmalina Paraíba. Esta gema, más rara que el diamante, se encuentra solo en Brasil y África, y es especialmente codiciada. Su color es una mezcla extraordinaria entre el azul del mar caribeño y el verde de las selvas tropicales, un tono tan brillante que resplandece incluso desde lejos.La rareza y el valor de la turmalina Paraíba están determinados por la intensidad de su color. Los matices más vivos y claros son los más valiosos, haciendo de esta gema una de las más exclusivas del mundo.

