
Las razones para comprar un diamante Color D
En estos tiempos de crisis e incertidumbre es fundamental proteger el propio patrimonio de las oscilaciones del mercado. Por esta razón, muchos invierten en la compra de los llamados “bienes refugio”, entre los cuales el diamante es sin duda una de las opciones más recomendadas. Un diamante mantiene su valor prácticamente inalterado con el tiempo, además de ser la piedra preferida por las mujeres por la sensación de preciosidad y solidez que transmite. Claramente, cuando se habla de diamantes hay varios factores a tener en cuenta; la piedra se clasifica universalmente considerando cuatro características bien definidas:
- el corte (cut)
- el color (color)
- la pureza (clarity)
- el peso (carat)
¿Pero por qué precisamente el color D?
- En la escala de colores de los diamantes, la D representa el blanco más puro. La verificación es muy sencilla incluso para un ojo inexperto. Vayan a su joyero de confianza y pidan que les muestren diamantes de diferentes colores, también sirven montados en forma de anillo solitario: distinguirá inmediatamente un color D de un G o un H que tienden a tener matices más amarillentos.
- Precisamente su exclusividad hace que las joyas realizadas con estas piedras tengan un encanto magnético inigualable. Si regalan un solitario que lleva un diamante color D, seguramente dejarán sin aliento a quien reciba este pequeño gran tesoro.
- Pasando al aspecto más pragmático, es evidente que a igualdad de corte, peso y pureza, una piedra certificada color D tendrá un valor de mercado más alto que un diamante de color inferior. Cabe subrayar que se habla de piedras certificadas por un organismo autorizado para ello entre GIA, IGI y HRD.
