
Las propiedades mágicas de las perlas
Las perlas son una joya atemporal, ricas en leyendas y portadoras de magia. Desde la antigüedad, sus peculiaridades han atraído a los pueblos, contribuyendo a convertirlas en un elemento fundamental de algunas de las joyas más bellas. ¡Descubramos juntos las propiedades mágicas de las perlas!
La magia de las perlas: los albores
Ante todo, desde tiempos antiguos, las perlas han estado asociadas a la Luna, satélite fundamental para las mareas en nuestro planeta. Provenientes del agua, de mar o de río, la Luna parecía ejercer sobre ellas un gran poder. Un cuidado natural, un recolector de emociones para vincular especialmente a la feminidad. Las perlas están de hecho ligadas también al símbolo de la feminidad en oriente, el Yin.
En la antigua Grecia
También en la Grecia de la gran épica la perla adquiría un significado especial, vinculándose esta vez al amor y al matrimonio. Una especie de amuleto de la suerte, para regalar a las novias. Se creía que su poder era favorecer las energías positivas, la liberación de bloqueos emocionales, la intuición.
Las perlas en la religión
También desde un punto de vista más espiritual, las perlas siempre han sido símbolo de lealtad y pureza, asociadas a la Creación misma y a la Inmaculada Concepción.
La cristaloterapia
A menudo, en el pasado, las perlas también se usaban en el ámbito curativo, al igual que muchas otras piedras preciosas y cristales. Se pensaba que las perlas permitían una autocuración en quien las llevaba, especialmente en el plano de la digestión y la circulación.
En India y Oriente se utilizaban para favorecer la fertilidad, pero también como remedio para la locura. En otros países, en cambio, eran remedios para la melancolía, la demencia y las enfermedades de la vista.
Un tesoro completo, entonces, que además de ser el accesorio ideal para cualquier ocasión, parece tener propiedades mágicas y curativas. ¡Imprescindibles en el joyero de cada uno, por su clase atemporal y para llevar siempre con nosotros un toque de magia!
